James Grunig plasma en su libro Dirección de Relaciones Públicas, un camino sustentado para definir objetivos de comunicación. La sesión de este lunes apuntó a establecer cuáles son los aspectos que deben considerarse cuando un profesional está formulando los objetivos y metas de comunicación de una estrategia o plan. Destaco varias ideas:
1. Los objetivos deben ser pensados en términos de efectos. Pero muchas veces se piensan en términos de proceso: cuántos boletines. Y no en términos de efecto: por qué se necesitaba el boletín?
2. Mientras la meta es un fin generalizado, que proporciona un marco para la toma de decisiones, el objetivo establece las soluciones esperadas para los problemas del día a día que podemos utilizar para gestionar ese problema y evaluar lo que hemos seleccionado.
3. El éxito de los objetivos se puede medir, pero no el progreso hacia la meta, excepto midiendo los objetivos que lógicamente contribuyen a alcanzar la meta
4. El autor hace una sustentación teórica en la que, de acuerdo a los efectos de la comunicación, se establecen los objetivos. Para ello, recorrió teorías revaluadas como la del efecto dominó o la jerarquía de los efectos, reforzó otras muy valederas como la coorientación o la de compensar y acuñar, y finalizó planteando su propio modelo.
5. Grunig establece una taxonomía en la que un objetivo de comunicación debe considerar tres dimensiones: a qué público, cuál es la dirección del efecto y cuál es la naturaleza del efecto.
Para la próxima clase, los estudiantes deberán escribir en su blog una reflexión sobre el texto de Grunig, y finalizar con una propuesta de CINCO objetivos de comunicación asociados a cualquier empresa o tema, en donde se evidencien las tres dimensiones que él sugiere caracterizan dichos objetivos.
Hace 16 años

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